Raquel del Puerto es la actual presidenta de la Diputación de Badajoz, en esta entrevista mira con orgullo el trabajo realizado en estos años.
Este medio cumple 20 años. Si compara la provincia de Badajoz de 2006 con la de hoy, ¿qué transformación destacaría por encima de las demás?
Destacaría la igualdad de oportunidades que hemos ido conquistando entre el mundo rural y el urbano. Nuestros pueblos tienen mejores infraestructuras, servicios, conectividad y posibilidades, y la Diputación ha sido fundamental para que esas mejoras lleguen también a los municipios más pequeños.
También hemos cambiado económicamente y, sobre todo, de mentalidad. Durante demasiado tiempo parecía que para progresar había que marcharse. Hoy queremos demostrar que vivir en un pueblo puede ser también una elección de futuro.
¿Cuál ha sido el principal reto compartido en toda la provincia?
Garantizar la igualdad de oportunidades entre territorios. Somos una provincia muy extensa y diversa, y debemos evitar que esas diferencias se conviertan en desigualdades.
Ese es uno de los grandes cometidos de la Diputación: equilibrar el territorio y garantizar recursos, servicios y oportunidades, especialmente a los municipios más pequeños. Porque la gente permanece donde encuentra oportunidades y expectativas de futuro.
La provincia cuenta con importantes fortalezas en sectores como la agroindustria, las energías renovables, el turismo o la logística. ¿Dónde cree que se encuentran las mayores oportunidades de crecimiento?
Tenemos fortalezas extraordinarias en agroindustria y energías renovables, junto a un gran potencial en turismo, logística y economía digital. Nuestro reto es generar más valor añadido y conseguir que transformemos aquí una mayor parte de lo que producimos.
Desde la Diputación queremos facilitar ese crecimiento y conseguir que una parte cada vez mayor de la riqueza que genera la provincia se quede en la provincia.
La lucha contra la despoblación sigue siendo uno de los grandes desafíos. ¿Qué políticas ha generado la Diputación para generar oportunidades y fijar población en el medio rural?
La despoblación se combate creando condiciones para vivir, trabajar y desarrollar un proyecto de vida en nuestros pueblos. Por eso actuamos sobre empleo, infraestructuras, servicios, digitalización, movilidad o desarrollo económico.
Un ejemplo es Avanzamos 2026, con 50 millones de euros para los municipios de menos de 20.000 habitantes. Nuestro objetivo es que quien quiera quedarse pueda hacerlo y quien tuvo que marcharse pueda plantearse volver. La mejor política contra la despoblación es generar oportunidades.
En los últimos años se habla mucho de atraer inversiones. ¿Qué puede ofrecer la provincia de Badajoz para competir con otros territorios?
Ofrecemos territorio, energía, recursos naturales, calidad de vida, suelo disponible y una posición estratégica entre España y Portugal. Además, contamos con sectores consolidados y otros con enorme potencial de crecimiento.
Desde la Diputación contribuimos a crear un entorno favorable a la inversión, mejorando infraestructuras y apoyando el desarrollo económico. Queremos que Badajoz sea percibida como un territorio de oportunidades en el que merece la pena invertir.
La relación con Portugal es una de las señas de identidad de la provincia. ¿Qué potencial tiene la cooperación transfronteriza para generar riqueza y empleo?
Portugal forma parte de nuestra realidad económica, social y cultural. Desde la Diputación vemos la cooperación transfronteriza como una auténtica política de desarrollo provincial, con grandes posibilidades en turismo, logística, energía, innovación o actividad empresarial.
Durante mucho tiempo la frontera se entendió como periferia. Debemos invertir esa visión: nuestra frontera no nos aleja; nos sitúa en un espacio estratégico entre dos países y dos mercados.
La transformación digital ya no es una opción. ¿Cómo está ayudando la Diputación a que los pequeños municipios y sus pequeñas empresas no se queden atrás?
La transformación digital solo será real si llega a todos. Por eso la Diputación facilita a nuestros ayuntamientos herramientas y recursos tecnológicos que muchos no podrían desarrollar individualmente.
La digitalización debe mejorar los servicios y abrir oportunidades a empresas y ciudadanos. Además, es una gran aliada frente a la despoblación: poder trabajar, emprender o vender desde un pueblo elimina barreras históricas del medio rural.
Los empresarios suelen reclamar agilidad administrativa e infraestructuras. ¿Cuáles considera que son las prioridades para mejorar la competitividad provincial?
Una empresa necesita certezas, agilidad administrativa, buenas comunicaciones, energía, conectividad y profesionales cualificados. Las administraciones debemos facilitar que una buena iniciativa se convierta cuanto antes en inversión y empleo.
La Diputación contribuye acompañando a los ayuntamientos y mejorando las infraestructuras provinciales, pero debemos seguir reivindicando también las grandes infraestructuras que Extremadura necesita.
La transición energética está convirtiendo a Extremadura en un territorio estratégico. ¿Cómo puede aprovechar la provincia esta oportunidad para que la riqueza también permanezca en el territorio?
No podemos conformarnos con ser productores de energía. La transición energética debe traducirse también en industria, nuevas empresas, formación y empleo que permanezcan aquí.
La Diputación contribuye con proyectos de eficiencia energética, autoconsumo y movilidad sostenible como MOVEM II. Tenemos una oportunidad histórica: pasar de producir energía a utilizar esa energía para producir riqueza y empleo.
¿Qué papel desempeña la Diputación como aliado de los ayuntamientos para impulsar proyectos económicos que, de forma individual, serían difíciles de acometer?
Ese es uno de los grandes sentidos de la Diputación: estar especialmente al lado de los municipios que tienen menos recursos y capacidad técnica.
Aportamos financiación, asistencia técnica y jurídica y gestión de fondos europeos. Los Planes EDIL son un buen ejemplo: más de 52 millones de euros para transformar 105 municipios. Nuestra misión es clara: conseguir que ser pequeño no signifique tener menos posibilidades.
¿Qué balance hace del impacto de los fondos europeos en la provincia? ¿Qué proyectos destacaría por su capacidad transformadora?
Muy positivo. Pero los fondos europeos solo transforman un territorio cuando existe capacidad para convertirlos en proyectos. Ahí la Diputación resulta fundamental, porque ponemos nuestra capacidad técnica y de gestión al servicio de los pequeños ayuntamientos.
Los Planes EDIL son el mejor ejemplo: más de 52 millones de euros para 105 municipios y más de 252.000 habitantes, destinados a modernizar nuestros pueblos con una visión integrada y de futuro.
El turismo de interior ha ganado protagonismo. ¿Qué margen de crecimiento tiene la provincia de Badajoz como destino vinculado al patrimonio, la naturaleza y la gastronomía?
Tenemos muchísimo margen porque ofrecemos algo que busca cada vez más el viajero: autenticidad. Patrimonio, naturaleza, dehesa, gastronomía, cultura y municipios con una enorme personalidad.
Desde la Diputación trabajamos para convertir esos recursos en productos turísticos y promocionar conjuntamente la provincia. Queremos un turismo que genere economía local y contribuya al desarrollo de nuestros pueblos.
Los jóvenes demandan empleo cualificado y oportunidades para emprender. ¿Qué iniciativas considera clave para retener y atraer talento?
No podemos pedirle a un joven que se quede si no le ofrecemos oportunidades. El talento no se retiene con discursos, sino con expectativas de futuro.
Desde la Diputación impulsamos empleo, formación y emprendimiento y programas como UniRural, que acercan el talento universitario a nuestros municipios. Queremos que los jóvenes puedan marcharse si lo desean, pero que hacerlo nunca sea una obligación y sepan que aquí también pueden construir su futuro.
Si tuviera que elegir un proyecto o una actuación de esta legislatura con mayor capacidad para transformar la economía provincial, ¿cuál sería y por qué?
Elegiría Avanzamos 2026. No solo por sus 50 millones de euros, la mayor inversión realizada por la Diputación en un plan de estas características, sino porque representa nuestra forma de entender la provincia.
Confiamos en los ayuntamientos para decidir dónde necesitan invertir y esos recursos generan obras, empleo y actividad para empresas y autónomos. Avanzamos combina autonomía municipal, cohesión territorial y generación de actividad económica.
Dentro de veinte años, ¿cómo le gustaría que fuera reconocida la provincia de Badajoz desde el punto de vista económico?
Como una provincia que supo aprovechar sus oportunidades sin renunciar a su identidad: referente en agroindustria, energía limpia, turismo sostenible, economía digital y desarrollo rural, capaz de atraer empresas y generar empleo cualificado.
Pero, sobre todo, como una provincia que consiguió repartir las oportunidades por todo el territorio, con pueblos vivos y jóvenes que pueden construir aquí su proyecto de vida. Una provincia más fuerte y competitiva, pero también más cohesionada.