El dato más esperado de la jornada ya está aquí. El IPC de EEUU ha vivido una subida importante pasando del 3,3% hasta el 3,8%, marcado principalmente por los precios de la energía. El mercado ya esperaba el repunte pero la realidad es que ha sorprendido a los propios analistas que daban por hecho que solo sería una décima menos. Si bien la energía es la clave, hay que destacar que la subyacente también ha marcado un repunte pasando del 2,6% al 2,8%, una décima más de lo esperado.
Se trata del segundo mes de la guerra que queda registrado y por las estadísticas oficiales siendo la mayor subida desde junio de 2022. Ya yendo a las cifras concretas, el conjunto de los productos energéticos ha vivido la mayor revalorización con un aumento interanual del 17,9% y del 3,8% respecto al mes anterior. Donde más se ha notado en la gasolina y el crudo con un 28% interanual y un 54,3% interanual respectivamente.
Si bien los precios energéticos son los más ha destacado, la comida se ha revalorizado cinco décimas respecto al mes anterior y ha llegado al 3,2% interanual. Por su parte la vivienda se ha encarecido un 3,3% interanual,, seis décimas de revalorización respecto al mes anterior.
Desde que comenzó el producto los precios se han disparado a medida que el Estrecho de Ormuz, el estrecho paso por el que cruza el 20% de las exportaciones de crudo y gas mundiales, permanece cerrado. De momento reina un alto al fuego que permite pensar en una eventual paz, pero la realidad es que el flujo marítimo sigue totalmente detenido. Por ahora el impacto más evidente es en cosas como la gasolina pero a medida que esta situación se extienda en el tiempo crece la preocupación de que de forma indirecta el golpe llegue a través de subidas de precios en otros servicios. Estamos hablando de transporte, fertilizantes o todo tipo de servicios que dependen de una cadena logística encarecida.
Andreas Steno Larsen ha sido de los primeros en comentar los datos alegando que «se trata de un informe bastante moderado excepto por el sector energético». Desde Commerzbank no están de acuerdo y dicen que en términos generales «se trata de un aumento muy significativo al igual que el mes anterior». Sin embargo creen que «no tendrá impacto de momento en la Reserva Federal y el banco central mantendrá los tipos de interés clave sin cambios los próximos meses». Además señaló que esperan que la inflación en los precios de la vivienda «tiene un carácter puntual relacionado con los alquileres»
De momento los mercados reciben con tristeza los datos. El Nasdaq 100 en las horas previas a la cotización (premarket) cae un 0,72%. Mismo rumbo que el S&P 500 que permanece con caídas del 0,3%. Por su parte el Dow Jones cotiza plano. La publicación de los datos no ha afectado especialmente a las bolsas europeas que siguen retrocediendo con un descenso del 1,05% para el Ibex 35 y un 0,94% para el EuroStoxx 50.