Ya sea en casa o fuera, siempre se ha dicho que el desayuno es la comida más importante del día. Y es que aunque tiene infinitas posibilidades y combinaciones entre las que elegir, lo más habitual en España es tomar un café y una pieza de fruta con unas tostadas de aceite, mermelada, jamón con tomate, aguacate, huevos…
Sin embargo hacerlo podría tener los días contados. El precio de un desayuno tradicional (café con leche y azúcar y tostada con aceite) se ha disparado un 8% en el último año y un 14% desde 2023, subida auspiciada principalmente por el alza en el coste del café, el chocolate o los huevos, entre otros productos populares, que han visto incrementado su precio hasta en un 20% según un análisis realizado por Javier Rivas, profesor de EAE Business School.
El desayuno peligra
El informe, consultado por Europa Press, confirma que el valor del café se ha disparado un 20,2% este año frente al 4,3% de 2024, subiendo de igual forma el precio de la leche, en este caso un 4,3%, incremento que se ve compensado en gran medida por la caída del coste del azúcar en un 19,3%.
«El desayuno siempre ha sido una comida con alimentos básicos y, por lo tanto, accesible para muchas familias y establecimientos de hostelería. Sin embargo, el indicador que mide la inflación de los precios de los principales alimentos consumidos en el desayuno, como el cacao, el café, el trigo o la leche, entre otros, constata una importante alza de precios«, reconoce Rivas.
El panorama tampoco mejora para los que no consumen café: un chocolate caliente cuesta un 16,7% más y es un 40% más caro que hace dos años. También se registran subidas en los productos de bollería y confitería, aunque algo más moderadas, de menos del 2%, mientras que el pan y los cereales apenas han subido un 0,3%. Con todo, la ralentización en el precio del aceite de oliva, que ha bajado algo más del 40%, ha logrado situar a las tostadas con aceite como la opción más económica a la hora de desayunar.
En este sentido Rivas admite que si el desayuno continúa subiendo de precio «podría influir en un cambio de hábitos entre los ciudadanos, reduciendo la cantidad de algunos productos y/o saltándose esta comida matinal tan necesaria«.