La inestabilidad geopolítica derivada del conflicto en Irán aumenta la presión sobre los precios en España. El Índice de Precios de Consumo (IPC) registró un repunte interanual del 4,3% en agosto, siete décimas más que en julio que rompen la barrera del 4% por primera vez desde abril de 2023 debido al encarecimiento de los carburantes. Los datos definitivos publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que coinciden con los avanzados a cierre de mes, arrojan una señal de alivio estructural: la inflación subyacente (que excluye la energía y los alimentos frescos) retrocedió una décima, hasta el 2,9%.
Esta brecha de 1,4 puntos entre el índice general y el subyacente confirma que el alza de precios se circunscribe, de momento, al ámbito energético y no se está trasladando al resto de la cesta de la compra a medio plazo. «Las presiones de fondo siguen contenidas», subrayan desde el Ministerio de Economía.
Los motores de la subida en agosto fueron los combustibles y lubricantes, con el diésel llegando a superar 2 euros por litro, que lideraron las alzas frente a las bajadas registradas justo un año antes. En menor medida, los alimentos y bebidas no alcohólicas también contribuyeron al repunte con un alza del 2,3% un descenso de menor intensidad que el de agosto del año pasado. Con todo, desde que empezó el conflicto en Oriente Medio en febrero, la inflación acumulada de este grupo es del -0,65%
Las medidas del Plan de Respuesta activadas por el Gobierno para restar presión a los bolsillos ante la escalada de precios son la rebaja del Impuesto sobre Hidrocarburos aplicable al gasóleo, que se elevó a 20 céntimos por litro desde el 1 de septiembre frente a los 5 de la hoja de ruta inicial ante su drástica subida (15,7%) en julio, y la rebaja de la gasolina, que se mantiene en 5 céntimos por litro al no haber anotado este carburante una alza superior al 15%.
Respecto a julio, el IPC avanzó un 0,7%, su mayor alza mensual desde marzo y el incremento mensual más fuerte en un agosto desde 1992.
La perspectiva europea apunta a una inflación acumulada en España todavía ligeramente inferior que la de la Eurozona, situándose en 19,3% y 19,6%, respectivamente (periodo febrero 2022-agosto 2026). En agosto, el IPC armonizado (IPCA), el indicador de referencia para Eurostat, se situó en el 4,5% interanual, la cifra más alta desde 2023.