La directiva de transparencia salarial se ha convertido en la gran asignatura pendiente en el mercado laboral europeo. Aunque todos los países europeos estaban obligados a incorporarla a su legislación el pasado 7 de junio, solo cuatro lo han cumplido: Eslovaquia, Lituania, Malta e Italia. Esta última ha pasado, en apenas unos meses, de publicar el salario en menos del 20% de las ofertas de empleo a hacerlo en el 61%, superando incluso a Reino Unido. Aunque la comparación más sangrante es España, que solo ha iniciado una transposición parcial que deja fuera la información de los sueldos en las vacantes.
Según los datos de Indeed, el porcentaje de ofertas de empleo con información salarial en España solo llega al 17,91% en julio, un porcentaje que lleva prácticamente estancado desde 2020. Pero en esos momentos España partía como uno de los líderes de la UE en transparencia: superaba a Italia, Alemania y Países Bajos y empataba con Francia. Solo quedaba por detrás del Reino Unido. Aunque aquello solo duró unos meses.
Durante la pandemia, Francia y Países Bajos dispararon la publicidad de los sueldos en las ofertas. Por su parte, las empresas italianas empezaron la serie histórica muy por debajo de las españolas, con menos de un 10% de ofertas incluyendo información sobre los sueldos. Este porcentaje empezó a crecer lentamente y para 2022 estaban a la altura de las del mercado laboral español. Pero a partir de 2025 se empieza a abrir una brecha cada vez más clara que se dispara en el último año.
La transposición de la directiva entró en vigor en el país transalpino exactamente el 7 de junio, pero los empleadores llevaban desde mediados de 2025 preparándose para el cambio. En este tiempo, el resto de los países estudiados por Indeed han registrado un cierto estancamiento, o como mucho un leve repunte como es el caso de Países Bajos.
De hecho, en España ha ocurrido lo contrario: tras alcanzar un pico del 20,47% de tasa de ofertas publicadas con información salarial en agosto de 2023, registró un descenso progresivo a lo largo de 2024 y 2025 que dio lugar a un estancamiento que desde mediados de 2025 oscila entre el 16,4% y el 17,9%. Una confirmación clara de que las propias empresas no se han movido ni un ápice en transparencia ante la proximidad de la directiva.
Lo más llamativo del repunte de Italia es que incluso supere a Reino Unido, un país no afectado por la directiva, pero que tradicionalmente se ha caracterizado por una transparencia salarial mucho mayor en las ofertas de trabajo que la del Viejo Continente. Es la prueba de que la directiva tiene un impacto notable si se aplica adecuadamente.
El ‘pinchazo’ en España
Pero no ha sido así en casi ningún país. Algunas fuentes del Ejecutivo español lo achacan en privado a un giro político hacia la derecha más conservadora en Europa que ha elevado el rechazo a una legislación europea cuyo objetivo último es garantizar la igualdad salarial. Aunque los resultados de Italia bajo el Gobierno que preside Giorgia Meloni parecen contradecir esta tesis.
En cualquier caso, el mayor problema que afronta España es la debilidad política para sacar adelante una norma con rango de ley, que es la única forma de ‘obligar’ a las empresas a publicar los sueldos en las ofertas. Por eso se ha optado por priorizar la otra pata de la directiva, la de la información interna. Para ello basta con un real decreto.
Desde el Ministerio de Trabajo se confía en evitar un expediente de Bruselas por incumplir los plazos de transposición, como ocurre con otra directiva laboral, la de condiciones transparentes de trabajo que el Consejo de Ministros prevé aprobar este mismo martes.
Sin embargo, esta solución no resuelve el problema de la transparencia salarial de las ofertas de empleo. Nuestro país aún supera a Alemania (que se mantiene en un 14,1% de ofertas que incluyen un salario), pero esto se debe al mayor poder de los sindicatos germanos a la hora de negociar franjas salariales en los convenios y dentro de las propias empresas. Aun así, la transparencia ha crecido relativamente más que en nuestro país, donde, como hemos visto, incluso ha retrocedido en los últimos años.