Miles de personas se han concentrado este miércoles en Ceuta, Madrid y numerosas ciudades españolas para mostrar su solidaridad con la ciudad autónoma y exigir soluciones a la crisis migratoria que arrastra desde finales de julio. Las movilizaciones, celebradas coincidiendo con el Día de Ceuta, han tenido también un marcado componente político, con duras críticas a la actuación del Gobierno y, en algunos puntos, insultos dirigidos contra el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez.
Banderas de España y de Ceuta han protagonizado buena parte de las concentraciones convocadas por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), que llamó a los ayuntamientos de todo el país a secundar los actos a partir de las 20.00 horas. Más de 260 municipios habían anunciado previamente su participación en una jornada concebida inicialmente como una muestra de respaldo a los ceutíes, aunque rápidamente se ha convertido también en escenario del enfrentamiento político por la gestión de la crisis.
Las protestas llegan más de un mes después de la oleada migratoria que desbordó la frontera de Ceuta a finales de julio y que ha dejado decenas de miles de entradas o intentos de entrada desde Marruecos. La ciudad continúa lejos de recuperar completamente la normalidad y mantiene un importante dispositivo de seguridad mientras miles de migrantes permanecen todavía pendientes de ser trasladados, devueltos o atendidos por los servicios públicos.
La tensión política se ha incrementado además en las últimas horas tras conocerse el contenido de un informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF), remitido a la Audiencia Nacional, que apunta a la actuación de miembros de las fuerzas de seguridad marroquíes durante los acontecimientos de finales de julio. Según las informaciones publicadas sobre el documento, algunos agentes habrían llegado a «guiar» a grupos de migrantes hacia determinados puntos de entrada y el informe destaca la permisividad observada al otro lado de la frontera. El Ministerio del Interior ha pedido explicaciones sobre el contenido y la tramitación del documento.
Abascal carga contra Sánchez en Madrid
La Delegación del Gobierno ha cifrado en 50.000 las personas que se han manifestado en la plaza de Cibeles de Madrid en la concentración de apoyo a Ceuta convocada por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).
La concentración de Madrid ha contado con la presencia de los líderes del PP y Vox, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal. Este último ha endurecido especialmente el tono contra el Ejecutivo y ha acusado a Sánchez de actuar como un «lacayo» del régimen marroquí, además de calificar al presidente del Gobierno de «psicópata peligroso».
El Partido Popular había movilizado previamente a buena parte de su dirección territorial para participar en las convocatorias. Feijóo respaldó el llamamiento realizado por el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, que había pedido convertir el Día de Ceuta en una demostración de unidad y solidaridad con la ciudad autónoma. El dirigente popular acusa al Ejecutivo de no haber reaccionado con suficiente contundencia ante la crisis y ha elevado la presión sobre Moncloa después de conocerse las informaciones sobre el informe policial.
Vox también ha llamado a sus simpatizantes a acudir a las protestas, aunque ha defendido abiertamente que las concentraciones sirvan no solo para respaldar a Ceuta, sino también para exigir responsabilidades políticas al Gobierno y denunciar el papel de Marruecos en la crisis.
División entre los alcaldes socialistas
La convocatoria ha generado igualmente discrepancias dentro del PSOE. Ferraz se ha desmarcado de los actos promovidos por la FEMP al considerar que han sido instrumentalizados políticamente contra Pedro Sánchez y ha recomendado a sus cargos no sumarse a ellos. Sin embargo, alcaldes y concejales socialistas de distintas comunidades han decidido participar o impulsar concentraciones alternativas de apoyo a Ceuta.
Algunos ayuntamientos gobernados por el PSOE han optado por convocar actos propios con un mensaje de solidaridad con la ciudad autónoma pero tratando de distanciarse del enfrentamiento partidista. En Mérida, por ejemplo, más de medio millar de personas participaron en una concentración respaldada por representantes municipales de diferentes formaciones.
Polémica por las concentraciones en Madrid
La organización de las movilizaciones provocó también un choque previo entre el Ayuntamiento de Madrid y la Delegación del Gobierno. El Ejecutivo negó haber prohibido la concentración prevista frente al Palacio de Cibeles y explicó que el problema era de naturaleza jurídica: los ayuntamientos, como instituciones, no son titulares del derecho fundamental de reunión y, por tanto, no pueden actuar formalmente como convocantes de una manifestación.
La Delegación sostuvo que el consistorio sí podía celebrar un acto institucional bajo su responsabilidad y aseguró que el criterio aplicado no guardaba relación con el contenido o la finalidad de la convocatoria. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado fueron informadas de los distintos actos para garantizar su desarrollo.
Las concentraciones culminan una jornada especialmente simbólica para Ceuta. Durante los actos institucionales del Día de la Ciudad, Juan Jesús Vivas volvió a reclamar una respuesta firme ante Marruecos y pidió al conjunto de España que respalde a la ciudad autónoma. El presidente ceutí sostiene que los acontecimientos de finales de julio trascienden el ámbito migratorio y afectan directamente a la seguridad y a la integridad territorial del país.