El precio del trigo está reaccionando este miércoles a la posibilidad de una escalada en Ucrania, y ha alcanzado nuevos máximos no vistos desde el año 2023 en los mercados internacionales, por encima de los 7,16 dólares la fanega. El rally alcista de la materia prima no es nuevo, y ya acumula una revalorización de más del 37% en 2026, impulsada por los ataques entre Ucrania y Rusia en los últimos meses, que han convertido a la materia prima en un objetivo estratégico para atacar el potencial económico de los dos países y están afectando a la exportación en dos países que suponen un cuarto de todo el trigo exportado en el mundo.
El encarecimiento de los precios del trigo se suma al de otras materias primas agrícolas, que están viviendo un 2026 que amenaza con aumentar las presiones inflacionistas. El precio del arroz sube ya más del 55% en los mercados internacionales, acompañando el rally del aceita de soja, de casi el 38%, y de otros recursos básicos como el azúcar, con una subida del 21%, o el maíz, que se encarece más del 15% en lo que va de año.
El alza de los precios de estas materias primas se ha producido en un contexto complicado para la oferta, en el que ha coincidido el aumento de precios de los fertilizantes debido a la guerra de Irán y al cierre del Estrecho de Ormuz, y de las expectativas de que las cosechas tengan problemas climáticos en los próximos trimestres ante la llegada del fenómeno climático El Niño, que amenaza este año con ser el más intenso de la historia.
En el caso del trigo, la guerra de Ucrania es el principal foco problemático en este momento. Los dos países contendientes son exportadores clave para los mercados internacionales, y han convertido la materia prima en un objetivo militar en los últimos meses. El Mar Negro es una zona estratégica de paso para el tránsito de trigo, y Rusia, especialmente, ha intensificado sus ataques a la infraestructura de la región, como los puertos desde donde se exporta.
Según Kernel, la mayor exportadora de trigo ucraniano, la cosecha del año que viene se está poniendo en peligro, ya que la incapacidad de dar salida a los inventarios actuales está llenando los almacenes de la materia prima, y estos se están quedando sin hueco de cara a la próxima recogida.
Yevgen Osypov, CEO de la compañía, explica en declaraciones recogidas por la agencia Bloomberg cómo «el gran problema es qué hacer en la próxima cosecha, en primavera. Si no hay soluciones para exportar, creo que Ucrania va a reducir la producción y no plantará en un 20% de los terrenos. Esto se traduce en 12 millones de toneladas de grano», advierte Osypov. Hasta ahora, el bloqueo de Rusia a los puertos ucranianos ha recortado la exportación en más del 90% frente a los niveles del año pasado, según los datos de Osypov.
La intensificación de los ataques rusos a las infraestructuras del Mar Negro se ha producido desde el pasado mes de julio, y ahora, la decisión que parece haber tomado el presidente ruso de entrar en una nueva fase de escalada en la guerra, ante la falta de progresos que se están produciendo con los esfuerzos actuales, y en las negociaciones con el gobierno ucraniano, es una nueva amenaza para el precio de la materia prima.