El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, concedió este martes dos entrevistas en las que se pronunció por primera vez sobre las acusaciones que vertió el exministro José Luis Ábalos antes de entrar en prisión. El líder del PSOE sostuvo que el que fue secretario de organización de su partido «era un gran desconocido» desde el punto de vista personal y se negó a aceptar cualquier tipo de «chantajes o amenazas» en relación a las mentiras que asegura que ha dicho en los últimos días el extitular de Transportes.
El jefe del Ejecutivo acudió a Rac1 y el canal catalán de TVE para hacer un balance de la situación política, de los compromisos pendientes con Junts y de las acusaciones emitidas por el exministro que señalan directamente al círculo más estrecho del presidente, su mujer, Begoña Gómez. «Todo lo que está diciendo Ábalos es mentira. No vamos a aceptar chantajes ni amenazas de personas ni de instituciones. Todas las personas tienen derecho a defenderse, pero no a esparcir este tipo de mentiras y de bulos» contestó.
«No ha habido ni un ápice de connivencia, sino todo lo contrario, contundencia contra la corrupción y por tanto, ni lecciones de partidos políticos que sí que tienen 30 causas abiertas por casos de corrupción extraordinariamente graves ni por supuesto vamos a aceptar ninguna amenaza, ningún chantaje ni de personas ni de organizaciones» contestó Sánchez al ser preguntado por la elección de dos secretarios de organización del PSOE que están siendo juzgados actualmente.
El secretario general del partido socialista reiteró que nunca se produjo la reunión con el dirigente de EH Bildu, Arnaldo Otegui. «Lo he dicho antes y lo vuelvo a repetir, no vamos a aceptar ni como partido ni como Gobierno ningún chantaje» respondió tras afirmar que las acusaciones vertidas por Ábalos sirven de ejemplo de la «capacidad de la desinformación para inocular el debate público». Sánchez sostuvo que todo lo que ha afirmado el exministro es falso. «Todas las personas tienen derecho a defenderse, pero no a esparcir este tipo de mentiras, de bulos, de desinformación para hacer daño a otras personas» cuestionó sin pronunciarse sobre por qué ha comenzado a señalarlo.
También dejó claro que a día de hoy el Gobierno no se plantea querellarse contra Ábalos por esta serie de acusaciones. «A partir de ahora es el momento de los tribunales y es ahí donde se deben dirimir estas cuestiones» respondió el jefe del Ejecutivo. Sánchez reiteró que asumió su responsabilidad por nombrarle al pedir perdón y explicó que conoció «unas facetas de su vida que eran muy desconocidas» para él cuando se dieron a conocer sus actuaciones en la trama.
El presidente del Gobierno evitó aclarar si dejaría el puesto en el caso de ser imputado. «No puedo hablar de hipótesis» señaló al tiempo que aseguró que el PSOE no se ha financiado de forma ilegal y que «ninguno de los procedimientos abiertos en la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo» se infiere esta posibilidad.
«Absoluta tranquilidad, absoluta confianza en la Justicia y, por supuesto, en la buena labor de los profesionales de la sede del PSOE» mantuvo. Sánchez argumentó que la oposición quiere acabar con el Ejecutivo por la vía judicial debido a la «frustación e impotencia» que a su parecer sienten dirigentes como Alberto Núñez Feijóo o Isabel Díaz Ayuso.Para el jefe del Ejecutivo ela estrategia del PP responde al fenómeno presente en todo el mundo por el que crece la ultraderecha.