

El presidente de la Fundación BBK, Xabier Sagredo, considera cerrada su etapa al frente de la entidad tras anticipar su objetivo de funcionar de forma independiente de Kutxabank, donde ejerce como accionista mayoritario con un 57%, para llevar a cabo su obra social, que asciende a 53 millones este año.
Sagredo (Portugalete, 1972) alega «motivos profesionales» como motivo de su marcha, si bien no se conoce aún su próximo destino. Será el miércoles cuando traslade de forma oficial su decisión al patronato de la fundación, que deberá proponer a un sucesor.
Después de doce años en el cargo, al que accedió en 2013 en sustitución de Mario Fernández, dos años después de la fusión de las tres cajas vascas –BBK, Kutxa y Vital– en Kutxabank.
El presidente decía hace unos días, en su entrevista con elEconomista.es, que era una persona de etapas y que daba por cerrada la actual, aunque no quiso confirmar su inminente salida.