Pese a las tensiones con el Ejecutivo estadounidense, la Comisión Europea continúa su escrutinio de las prácticas de los gigantes tecnológicos. Tras la multa de casi 3.000 millones que Bruselas impuso a Google el pasado septiembre por abuso de posición dominante, el Ejecutivo comunitario ha abierto una investigación contra la firma estadounidense para determinar si las condiciones que aplica a los anunciantes en su motor de búsqueda son justas, razonables y no discriminatorias.
Concretamente, el Ejecutivo comunitario investigará si la empresa tecnológica cumple las obligaciones de la normativa comunitaria de Mercados Digitales. La supervisión llevada a cabo por Bruselas ha mostrado indicios de que Google rebaja el posicionamiento de webs y medios de comunicación que incluye contenidos de otros competidores del gigante tecnológico.
Esta política de abuso de la reputación del sitio web, indica Google, pretende evitar las prácticas de manipulación en los resultados de búsqueda. Sin embargo, el Ejecutivo comunitario considera que la medida tiene un impacto directo en la forma en la que los anunciantes monetizan sus páginas web y sus contenidos. De hecho, la investigación de Bruselas se centra concretamente en esta política y el impacto que tiene para los anunciantes.
La Comisión Europea analiza si esta degradación que ejecuta la matriz de Google, Alphabet, puede tener repercusiones sobre la libertad de los editores de llevar a cabo acciones comerciales legítimas, innovar o cooperar con otros proveedores de contenidos.
La apertura de la investigación no prejuzga, sin embargo, su resultado. Si Bruselas concluyera, finalmente, que ha habido una infracción de la normativa comunitaria, podría imponer una multa a Alphabet del 10% de su facturación anual mundial. La sanción económica podría elevarse hasta el 20% en caso de que la compañía recurriera en la infracción. Además, podría obligar a la empresa a vender parte de su negocio o vetar la compra de otros servicios nuevos.
La Comisión Europea proseguirá ahora esta investigación en los próximos doce meses. Primero, informará a Alphabet de las conclusiones de su análisis, le trasladará las medidas que considera que debe tomar para subsanar la situación y cumplir con la normativa de Mercados Digitales.
Las tensiones entre la UE y Estados Unidos en el plano comercial también han salpicado las multas e infracciones que Bruselas ha impuesto a los gigantes tecnológicos estadounidenses por no cumplir la normativa comunitaria. El pulso con Trump ponía a Bruselas en la difícil situación de elegir entre mantener sus principios o arriesgar el acuerdo comercial con la Casa Blanca.
Sin embargo, la Comisión Europea actúa con cautela. Esta investigación se suma a la multa de casi 3.000 millones de euros que el Ejecutivo comunitario impuso a Google en septiembre por abuso de posición dominante en el sector de tecnología de publicidad online, conocido como adtech.