El próximo día 11 de noviembre se acerca. Es la fecha de la huelga general. Y los sindicatos han registrado la convocatoria en Aragón. Es el caso de UGT y CCOO que han acudido al Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje (SAMA) con el fin de reclamar salarios dignos, vivienda asequible y derechos laborales.
Ambos sindicatos durante el acto de registro de la convocatoria para el 11N han apelado a la movilización a la ciudadanía y a los trabajadores con el fin de que se dé solución a estos tres problemas.
Bajo el lema «Salarios, vivienda y precios», tanto UGT como CCOO en Aragón impulsarán un paro de la actividad productiva para exigir mejoras salariales, avances en los derechos laborales y sociales y soluciones urgentes al problema de la vivienda.
El secretario general de UGT Aragón, José Juan Arceiz, ha aclarado «esta huelga va dirigida contra las organizaciones patronales que no quieren sentarse a negociar y contra todas las administraciones que tienen algo que hacer y no han hecho en el tema de vivienda».
La convocatoria del 11N responde así a tres problemas. Es el caso del encarecimiento de los precios, el bloqueo de la negociación colectiva y las dificultades crecientes para acceder a una vivienda asequible.
Tres aspectos que «desbordan el vaso», ha afirmado el secretario general de CCOO Aragón, Manuel Pina. Y es que ha recordado que los sindicatos llevan pidiendo más de un año a las patronales que se sienten a negociar el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), que finalizó el 31 de diciembre de 2025.
Pina también ha afirmado que los incrementos salariales pactados en los convenios no son suficientes para compensar el encarecimiento de la vivienda por lo que ha apuntado la necesidad de «abordar esta crisis de forma global, con medidas que impliquen al Gobierno central, las comunidades autónomas y los ayuntamientos, teniendo en cuenta las distintas realidades del medio rural y las ciudades».
No obstante, el sindicalista ha reconocido que la crisis de vivienda no se puede abordar sólo desde la negociación colectiva porque los convenios actuales y futuros no podrán compensar por sí solos el aumento de los precios. En este sentido, ha alertado de la falta de vivienda asequible, lo que está derivando en que algunas personas tengan que rechazar ofertas de empleo porque no encuentran dónde vivir. «Si cuando tu salario no llega, tienes un problema», ha advertido, defendiendo la necesidad de respuestas coordinadas que garanticen que trabajar permita vivir dignamente.
En el acto de registro de la convocatoria para el 11N, el secretario general de UGT Aragón, José Juan Arceiz, ha destacado el carácter laboral y social de esta convocatoria de huelga general en la que además se reivindican soluciones a la crisis de vivienda.
«El bloqueo de la negociación colectiva dificulta alcanzar acuerdos salariales, especialmente en sectores y empresas con mayores obstáculos para negociar», ha afirmado.
El ugetista también ha demandado avances en la prevención de riesgos laborales, aparte de criticar que no se haya tramitado la reforma de la legislación sobre seguridad y salud en el trabajo. «Es necesario actualizar la normativa para responder a los riesgos laborales del siglo XXI y evitar nuevas muertes en el trabajo», ha añadido.
En el caso de la vivienda, ha explicado que el precio de los pisos se ha encarecido alr5ededor del 14% en el último año en la comunidad aragonesa, subida difícil de compensar con los incrementos salariales, produciéndose una brecha de esta manera entre la evolución de los salarios y el coste de los alquileres. Una diferencia ante la que ha defendido que las administraciones actúen para contener el precio de los alquileres, aparte de aumentar la disponibilidad de vivienda asequible.
Más registros para el 11N
En el día de hoy, otros sindicatos también han registrado la convocatoria de huelga general para pedir mejoras laborales y soluciones a la crisis de vivienda. Es el caso de CGT Aragón y La Rioja, CNT, OSTA y Sindicatos de Inquilinas. Una convocatoria que también respaldan CUT, Intersindical, SOA, la Asamblea de Inquilinas de Teruel y el colectivo Vivienda Digna Viello Aragón en el Pirineo.
Según han explicado a través de un comunicado, con esta convocatoria, CGT pretende impulsar un paro en la actividad económica que sirva para exigir soluciones a la pérdida de poder adquisitivo de los salarios, la crisis de vivienda y el deterioro generalizado de derechos y condiciones laborales.
El objetivo es exigir a las administraciones públicas que actúen ya para garantizar el derecho de los trabajadores a una vivienda digna. Para ello, CGT Aragón y la Rioja propone medidas como el establecimiento de una bajada del precio de la vivienda y protección frente a la especulación inmobiliaria.
Otras propuestas son la expropiación de viviendas en manos de entidades financieras para crear un parque público de vivienda accesible, así como la regulación del alquiler de temporada, de habitaciones y de contratos indefinidos.
Las garantías de precios accesibles y la protección para los inquilinos también son considerados puntos clave por el sindicato. Por último, también se considera principal la paralización inmediata de los desahucios a personas y familias sin alternativa habitacional.
Desde CGT también se reclama una vinculación del aumento salarial al IPC real, teniendo en cuenta el coste de la vivienda, para evitar la pérdida de poder adquisitivo. Su lista de reivindicaciones pasa a su vez por la reducción de la jornada laboral a 30 horas semanales, sin reducción salarial, para repartir el trabajo y el tiempo de vida y un salario y pensión mínimos de 1.500 euros como suelo de ingresos suficiente para garantizar a la población unas condiciones de vida dignas.
El sindicato CGT, que hace llamamiento a la movilización, quiere a su vez este 11N sea un punto de inflexión para acabar con la «incapacidad, deliberada o no, de los diferentes gobiernos, tanto estatales, como autonómicos y locales, de un color político u otro a la hora de solucionar el grave problema que se ha generado con el acceso a la vivienda en el estado español».
Para el sindicato, «la connivencia de la clase política con la patronal ha boicoteado las posibilidades de reducir la jornada laboral. Asimismo, ha acelerado el deterioro de las pensiones públicas agravando un proceso de desposesión generalizada».