Los consumidores alemanes no compran la historia tan bonita de la resiliencia de la economía y muestran la mayor disposición al ahorro desde la gran crisis financiera
Una moneda siempre va a tener dos caras y lo que muestra una no tiene por qué corresponderse con la otra. Cuando la mayoría de los economistas coincide en resaltar la resiliencia de la economía alemana en plena tormenta energética derivada de las constantes crisis geopolíticas, los consumidores germanos han puesto pie en pared y…