Josep Sánchez Llibre, presidente de Foment de Treball y candidato a revalidar el cargo en las elecciones internas de la patronal, se compromete a reducir el absentismo laboral hasta el nivel anterior al Covid. Además, asegura que seguirá batallando para suprimir el impuesto de Patrimonio, un objetivo que hasta ahora se le ha resistido al líder de la organización empresarial.
En cumplimiento de los estatutos de Foment, Sánchez Llibre ha entregado este viernes los avales necesarios para concurrir a las elecciones a la presidencia de la patronal. El dirigente ha recogido 300 firmas (el mínimo son 40). Esta cantidad equivale a unos 1.800 votos o, lo que es lo mismo, dos terceras partes de los votos de la asamblea general.
En principio, Sánchez Llibre es el único aspirante a revalidar el liderazgo de Foment. Si no hay candidatos alternativos al exdirigente de CiU, el 15 de mayo la mesa electoral lo proclamará como presidente. Posteriormente, el 18 de mayo, la asamblea ratificará esta decisión. Sería su tercer mandato al frente de la principal organización empresarial catalana.
Un «libro blanco» sobre el absentismo
En el programa electoral de Llibre ocupa un lugar capital la reducción del absentismo laboral. Desde 2019, la factura económica por las bajas por enfermedades comunes se ha duplicado en España, pasando de 16.000 millones de euros antes del Covid a 33.000 millones en la actualidad —este dinero se distribuye a partes iguales entre la Seguridad Social y las empresas—.
Sánchez Llibre se ha comprometido a rebajar el absentismo hasta las cifras de 2019, cuando se situaba en el 4% frente al 5,5% actual. «Ganaríamos 572 millones de horas trabajadas al año y cada día habría de baja 340.000 personas menos. Es un planteamiento difícil, pero buscaremos consenso con los actores sociales y económicos», ha defendido.
Para ello, la patronal elaborará un «libro blanco» con un diagnóstico y soluciones para abordar esta problemática —la patronal ya hizo un trabajo similar con las políticas de fiscalidad y la ampliación del aeropuerto de El Prat—. Sánchez Llibre ya ha avanzado algunas ideas como reforzar el personal de los ambulatorios e involucrar a las mutuas de accidentes de trabajo en la gestión de las altas.
Contra el cierre de las nucleares
También ha enumerado otras propuestas —su programa cuenta con 10 compromisos para mejorar la competitividad y productividad de las empresas— como las bajadas de impuestos —con especial foco en Patrimonio, cuestión pendiente de resolución en el Tribunal Constitucional, y la deflactación del IRPF—, la accesibilidad a la vivienda —Foment reclama menos intervencionismo y se ha posicionado en contra de los topes al alquiler y el veto a la llamada compra especulativa de vivienda—, la movilidad eficiente en Rodalies y la insuficiente inversión en infraestructuras. Sobre este último punto, la patronal acaba de presentar un informe donde eleva este déficit hasta los 58.748 millones de euros.
El programa también pone el foco en el impulso de la formación profesional (FP) dual y la formación continuada con objeto de retener y atraer talento. «Hoy, muchos puestos de trabajo no se pueden cubrir porque la FP no está a la altura de las circunstancias. Además, sin innovación ni digitalización no lograremos fomentar la productividad», ha declarado Sánchez Llibre.
Si Sánchez Llibre encabeza Foment otros cuatro años, lidiará con el plan de cierre de las nucleares. Según este calendario, Ascó I en Tarragona dejaría de funcionar en 2030. La patronal catalana lleva tiempo advirtiendo tanto en España como en Bruselas sobre las consecuencias del apagón nuclear. En la actualidad, la energía atómica alimenta el 60% del mix eléctrico en la comunidad. Por todo ello, el dirigente pide un alargamiento de la vida útil de las centrales nucleares mientras no se diversifiquen las fuentes de energía en la comunidad.
Reforma de la financiación autonómica
El programa de Sánchez Llibre tiene un punto ciego: la reforma de la financiación autonómica. Preguntado sobre la cuestión, el presidente de Foment ha trasladado que prefieren centrarse en otros aspectos, como la baja inversión efectiva en infraestructuras, antes que en el modelo de financiación.
Aún así, ha recordado que «Foment tiene un planteamiento que va más allá del pacto entre ERC y PSC» y que concibe a la Agencia Tributaria de Cataluña como el único organismo fiscal en la comunidad.