El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó ayer en una rueda de prensa en la Casa Blanca, junto al canciller alemán Friedrich Merz, que «no quiere tener nada que ver con España» y que ya ha ordenado cortar «todas las negociaciones» con el país europeo, al que considera «un socio terrible».
En un momento tan crucial para el suministro energético de EEUU a España, Trump ha tachado de «poco amistosa» la postura de España de no permitir usar las bases en suelo nacional para lanzar la ofensiva contra Irán. «No tiene un gran liderazgo, es el único aliado de la OTAN que no acordó llegar al 5% y de hecho no pagan ni siquiera el 2%. Vamos a cortar todo el comercio«, ha señalado.
A la espera de cuál podría ser la concreción de esa amenaza, lo cierto es que uno de los sectores más afectados sería el energético. En enero pasado se registró un crecimiento sin precedentes en la llegada de gas natural licuado (GNL) desde Estados Unidos a España, reforzando de manera destacada la posición del país como uno de los principales puntos de entrada de combustible fósil estratégico en Europa.
Según el Boletín Estadístico del Gas elaborado por Enagás, operador de la red de transporte y de las infraestructuras gasistas españolas, el volumen de GNL importado desde Estados Unidos alcanzó 15.259 GWh en el primer mes del año, lo que supone un 44,4% del total de gas importado en ese periodo, frente a los 10.454 GWh registrados en enero de 2025.
Este crecimiento convierte a Estados Unidos en el principal origen de suministro de gas para España en enero de 2026, superando a Argelia, que tradicionalmente lidera el ranking de proveedores y que en el mismo mes aportó el 29,4 % del volumen total.
«Puedo destruir a un país»
El presidente se ha referido a la sentencia que tumbaba los aranceles del llamado ‘Día de la Liberación’, hace dos semanas. La clave era que ley en cuestión permitía al presidente «regular el comercio», pero no imponer aranceles. Ese día, Trump dio una rueda de prensa asegurando que, según la interpretación que hacía de la sentencia del Supremo, lo que sí podría hacer «aplicar un embargo y destruir a un país», a lo que se ha referido en sus palabras sobre España.
En respuesta, el Gobierno ha recordado que «España es un socio comercial fiable para 195 países del mundo, entre ellos EEUU, con quien mantenemos una relación comercial histórica y mutuamente beneficiosa. Si la Administración norteamericana quiere revisarla, deberá hacerlo respetando la autonomía de las empresas privadas, la legalidad internacional, y los acuerdos bilaterales entre la Unión Europea y EEUU».
La amenaza de Washington llega después de que el Gobierno de Pedro Sánchez se negara a que Estados Unidos usase las bases de Rota y Morón en la ofensiva contra Irán. En este sentido, el líder estadounidense puso en duda que España pueda vetar el uso de las instalaciones militares. «Podemos usarlas cuando queramos, podemos volar y usarlas nadie nos va a decir (lo contrario)», ha afirmado. «Pero se mostraron hostiles, así que dije que no quería usarlas», añadió.
Trump ha añadido que «España no tiene absolutamente nada que nos interese, salvo su gente, que es estupenda. Tienen gente estupenda». Y ha dejado un recado al Reino Unido, asegurando que «han sido tan poco cooperativos como España».
Golpe al principal destino de la exportación fuera de Europa
Una ruptura de las relaciones comerciales entre España y Estados Unidos está muy lejos de suponer una amenaza menor para nuestro país. Muy al contrario, la primera potencia económica mundial constituye el mercado más importante para las exportaciones de bienes y servicios de nuestro país a áreas geográficas ajenas a Europa.
Los datos más recientes del Ministerio de Economía, que comprenden el conjunto del ejercicio 2025, dejan claro que las ventas de productos españoles al otro lado del Atlántico ascendieron a 16.716 millones de euros, acumulados entre enero y diciembre pasados. Esa cifra supone prácticamente el doble del volumen destinado a China en idéntico periodo, un mercado prioritario para las empresas españolas en las últimas décadas, en el que se están expandiendo con intensidad.
Sin embargo, esos esfuerzos no bastan para igualar las ventas en la otra orilla del Atlántico, cuyo nivel tampoco se alcanza en un país mucho más cercano como es Marruecos, con 12.300 millones.
Ni siquiera los países latinomaericanos alcanzan el volumen propio de Estados Unidos. México es el principal de todos ellos, en cuanto a llegada de mercancías y bienes españoles, y su techo se encuentra actualmente en 5.600 millones.
Estas cifras explican por qué nuestro país no puede ser inmune a la guerra arancelaria desatada por la Casa Blanca hace menos de un año. Así, las tasas estadounidenses han hecho que el déficit comercial de España con EEUU se haya incrementado cerca del 34,4% interanual, ya que se situó en los 13.458 millones de euros, frente a los 10.013 de 2024.
En cuanto a las importaciones, en 2025 España adquirió bienes y servicios procedentes de Estados Unidos por un importe de 30.174,7 millones de euros. Esta cantidad supone un incremento del 7% respecto a 2024 y equivale al 6,8% del total de las importaciones españolas.
En cuanto a las importaciones, en 2025 España adquirió bienes y servicios procedentes de Estados Unidos por un importe de 30.174,7 millones de euros. Esta cantidad supone un incremento del 7% respecto a 2024 y equivale al 6,8% del total de las importaciones españolas.
Paralelamente, la Comisión Europea ha expresado su confianza en que EEUU respete sus compromisos comerciales tras las amenazas de Trump contra España. En este sentido Olof Gill, portavoz comunitario de Comercio, ha señalado que Bruselas velará en todo momento por que se protejan plenamente los intereses de la UE.
Gill también ha afirmado que la posición de la UE «no ha cambiado» y ha remitido a esos dos «elementos fundamentales» de la declaración que la CE emitió el pasado 22 de febrero en respuesta a la sentencia del Tribunal Supremo de EEUU contra la mayor parte de la política arancelaria de Trump, y del anuncio de éste de imponer nuevos aranceles.