Los grandes beneficiarios de que la Corte Suprema tumbara la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) son los grandes emergentes: China, Brasil e India. El alto tribunal suspendió más de la mitad de los aranceles que el magnate había impuesto a estos tres países, reduciendo su tasa arancelaria efectiva.
China era el principal objetivo de Trump en esta guerra arancelaria. El gigante asiático se llegó a enfrentar a un arancel de hasta el 125% en abril de 2025. Pero en octubre del año pasado, Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, rubricaron un acuerdo para «normalizar» la situación en Busán (Corea del Sur), durante la Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC). Finalmente, el documento establecía un arancel del 10% al fentanilo, que se sumaba al otro 10% del arancel global base. Por tanto, China se enfrentaba a tarifas de hasta el 20%.
El equipo de análisis de Natixis CIB, liderado por Alicia García Guerrero, ha elaborado un informe en el que especifica que China será «la mayor beneficiaria, ya que el tipo arancelario efectivo se reducirá un 15,6% (del 36,8% al 21,2%)».
Con la medida de la Sección 122, que establece ese arancel del 10% actualmente en vigor al cierre de este periódico, la reducción sigue siendo significativa, del 9,9% con un arancel adicional del 10%, o del 7,1% con un arancel adicional del 15%. «Nadie sabe con certeza qué sucederá a continuación, por lo que los exportadores chinos o los importadores estadounidenses adelantarán los envíos».
Aseguran que, con la medida de la Sección 122, la reducción «sigue siendo significativa», del 9,9% con un arancel adicional del 10%, o del 7,1% con un arancel adicional del 15%. «Nadie sabe con certeza qué sucederá a continuación, por lo que los exportadores chinos o los importadores estadounidenses adelantarán los envíos», vaticinan los expertos.
En este sentido, el analista de Bloomberg, Adam Farrar, aseguraba en un informe que incluso con los aranceles de reemplazo del 10% o 15% de la Sección 122, «que se aplican en gran medida a los mismos productos que los aranceles recíprocos», la tasa arancelaria efectiva de China cae en 10 o 7 puntos, respectivamente.
Pekín está monitorizando todas las acciones que Washington está llevando a cabo para volver a instaurar el régimen arancelario previo a la pandemia.
«Se está llevando a cabo una investigación independiente en la Sección 301 sobre la implementación por parte de China de los compromisos de la Fase Uno del primer mandato de Trump. Los resultados podrían publicarse pronto e incluir nuevos aranceles«, anunciaba Farrar.
Por otro lado, dice que Trump podría recurrir a la Sección 338 de la Ley de Comercio, que permite esos aranceles unilaterales de hasta el 50% por encima de las tasas de la nación más desfavorecida. «Sin embargo, esta medida aún no se ha aprobado y probablemente sea más vulnerable a pugnas legales».
En el caso de Brasil, bajo la premisa de una emergencia por las políticas del Gobierno de Lula, Trump impuso un arancel adicional del 40%, lo que llevaba al país sudamericano a enfrentarse a tasas efectivas de hasta el 50%. A diferencia del de China, que era recíproco, este arancel era específico para Brasil.
La administración de Donald Trump justificó la imposición de aranceles a Brasil alegando que ciertas decisiones del Supremo Tribunal Federal (STF), especialmente bajo la conducción del magistrado Alexandre de Moraes, constituían una «amenaza extraordinaria» a los intereses estadounidenses. En concreto, el magistrado había ordenado bloquear varias cuentas en redes sociales por desinformación y ataques a la democracia tras los disturbios poselectorales de 2022.
Exigió la retirada de contenidos y datos a plataformas digitales -incluidas empresas tecnológicas de EEUU- e impuso multas por incumplimiento; además, impulsó investigaciones y medidas cautelares contra figuras vinculadas al expresidente Jair Bolsonaro.
Washington sostuvo que esas órdenes judiciales afectaban a compañías estadounidenses y a los principios de libertad de expresión, y utilizó esa argumentación para declarar una emergencia bajo la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA) e imponer aranceles como herramienta de presión política.
Brasil exportaba a EEUU alrededor de 40.000-45.000 millones de dólares anuales, así que un arancel de ese nivel podía afectar directamente a decenas de miles de millones en comercio. Por ejemplo: un avión regional de Embraer valorado en 50 millones de dólares pasaría a costar 75 millones para el comprador estadounidense con un arancel del 50%; un cargamento agrícola de 100 millones se encarecería a 150 millones.
En el caso de la India, pasó algo parecido a lo de Brasil. El magnate aplicó con la IEEPA gravámenes acumulados de hasta el 50%, divididos en un arancel del 25% recíproco y otro 25% adicional por compras de petróleo ruso. Esto, en los inicios, con una afectación a cerca de 80.000 a 90.000 millones de dólares anuales de exportaciones de la India a EEUU, sobre todo a productos farmacéuticos o componentes tecnológicos.
Posteriormente, a comienzos de febrero de 2026, Washington y Nueva Delhi alcanzaron un acuerdo provisional que reducía el gravamen efectivo a cerca del 18%.
Tras la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos, ni el 50% ni el 18% acordado son válidos, por lo que Nueva Delhi se enfrenta ahora a un arancel del 10% que está vigente durante 150 días, lo que genera un gran alivio para el país más poblado del mundo.
En líneas generales, China es la más beneficiada por la decisión del Supremo, ya que es el socio para el cual un arancel genera impactos mucho mayores. Brasil e India también son socios comerciales estratégicos de EEUU, pero la diplomacia arancelaria con ellos es mucho más flexible.