«Rusia ha estado atacando intencionalmente a empresas estadounidenses en Ucrania, incluyendo la oficina de Boeing en Kiev, la planta de Flex en Mukachevo y las instalaciones de Bunge en Dnipropetrovsk. Rusia ataca no solo al pueblo ucraniano, sino también al contribuyente estadounidense. Estos ataques fueron contra la economía estadounidense».
Así lo denuncia el ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, en un comunicado en su cuenta de la red social X, en el que desvela que ya han sufrido daños por ataques rusos «el 47% de las empresas estadounidenses en Ucrania», mientras que «el 57%» de ellas «ha sufrido heridas en su personal y el 38% ha sufrido la muerte de sus empleados durante la guerra a gran escala».
Sybiha se basa en datos de la Cámara de Comercio e Industria de Ucrania para sustentar esta denuncia, al tiempo que acusa al Kremlin de estar «proponiendo un ‘reinicio’ de las relaciones económicas con Estados Unidos a la administración Trump a lo largo de 2025 y principios de 2026», mientras «simultáneamente atacaba» a compañías norteamericanas como «Flex Electronics, Boeing y otras empresas».
«Moscú afirma que busca una relación con Estados Unidos que priorice los negocios, pero atacar las fábricas de su ‘socio’ difícilmente constituye una ‘colaboración'», afirma Sybiha, que añade que los contonuos ataques de Rusia desde que comenzó el año «demuestran que las aparentemente lucrativas propuestas de cooperación económica del Kremlin no son, en realidad, más que una estrategia para ganar tiempo mientras se desmantela la influencia estadounidense en Europa».
Russia has been intentionally striking US businesses in Ukraine, including the Boeing office in Kyiv, the Flex plant in Mukachevo, and the Bunge facility in Dnipro.
Russia is attacking not only the Ukrainian people but also the American taxpayer. These were strikes against the…
— Andrii Sybiha ?? (@andrii_sybiha) February 17, 2026
Frente a los oscuros objetivos de Rusia, Andrii Sybiha mantiene que «Ucrania ofrece una cooperación mutuamente beneficiosa en áreas que abarcan desde tierras raras hasta alta tecnología, cooperación en defensa y producción de drones«. En ese sentido, señala que Ucrania cuenya ya «con casos de éxito y deseamos ampliarlos aún más, incluso a través del Plan de Prosperidad».
«Una Ucrania soberana y libre con un PIB en crecimiento representará una importante victoria estratégica para los intereses estadounidenses en Europa, un mercado masivo para los bienes y servicios estadounidenses y una derrota estratégica para Moscú», concluyó el el ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania.
El ataque de agosto a Flex
En la noche del 21 de agosto de 2025, Rusia llevó a cabo un ataque combinado a gran escala con drones y misiles contra objetivos ucranianos en las regiones ocupadas de Donetsk, Dnipropetrovsk, Zaporiyia, Járkov, Jersón, Kiev y Zakarpatia. Entre los objetivos se encontraba la instalación perteneciente a la empresa estadounidense Flex en en Mukachevo, en lo que fue probablemente el mayor ataque de Rusia contra instalaciones de una empresa de Estados Unidos en Ucrania.
Así resumía entonces el trágico incidente Andrii Baloga, alcalde de Mukachevo, una ciudad de cerca de 90.000 habitantes: «Afortunadamente, no hubo víctimas mortales, pero el ataque provocó un gran incendio y varias personas resultaron heridas. Están recibiendo toda la asistencia necesaria». Las instalaciones de la firma estadounidense, eso sí, quedaron completamente destruidas: «Hoy Mukachevo fue objeto de un ataque selectivo con misiles de crucero enemigos. El ataque alcanzó una empresa civil que empleaba a miles de personas de nuestra comunidad y distrito».
La planta atacada de la estadounidense Flex se encuentra muy lejos del frente, a unos 800 kilómetros de la primera línea. La empresa produce componentes para otras fiemas globales como Google, Microsoft, Nike y Lenovo, y empleaba antes del ataque a más de 2.600 personas. En el momento de concretarse, unos 600 empleados estaban trabajando en el turno de noche y cuando se emitió la alerta antiaérea fueron trasladados habilitado dentro de las instalaciones. Este ataque ruso se saldó con 19 trabajadores heridos, según desveló Myroslav Biletskii, responsable de la Administración Regional de Transcarpatia.
El senador demócrata estadounidense Richard Blumenthal se ha denunciado también a los ataques rusos contra empresas de EEUU en Ucrania, cada vez más habituales. En concreto, la planta de Flex en la localidad ucraniana de Mukachevo fue inaugurada hace más de 13 años y no había dejado de funcionar desde entonces. Contaba antes del ataque de agosto con unas instalaciones de producción de 55.000 metros cuadrados que ardieron prácticamente en su totalidad en esa escalada de Rusia hace seis meses.