La UE enfrentaba este jueves un debate clave para Ucrania, la utilización de activos inmovilizados de Rusia para hacer frente a las necesidades financieras de Kiev y, por ende, a la compra de armamento. Los líderes de la UE han dado un mandato este jueves a la Comisión Europea para que prepare una propuesta legal que permita canalizar esta financiación para Ucrania.
El presidente del Consejo de la UE, Antonio Costa, ha subrayado en rueda de prensa que los líderes comunitarios se han «comprometido a asegurar que las necesidades financieras de Ucrania estarán cubiertas en los dos próximos años». El portugués ha enfatizado que Bruselas aún debe trabajar en el texto legal, el de la utilización de los activos rusos inmovilizados, que será discutido de nuevo en el encuentro de líderes de la UE que tendrá lugar en diciembre. «Rusia debe tomar nota de ello. Ucrania tendrá los recursos que necesita para defenderse en el futuro», ha enfatizado Costa.
La cuestión principal del debate ha radicado en satisfacer las demandas de Bélgica. El país que es sede de Euroclear, el sistema de compensación que acoge el grueso de los activos congelados a Rusia en la UE, pedía que se dieran garantías de que el riesgo será compartido entre todos los Estados miembro. Se trata de unos 140.000 millones los que podrían canalizarse a Kiev.
«Si quieren ayudar a Ucrania con los activos inmovilizados a Rusia, entonces debemos compartir el riesgo, debe ser mutualizado y a través de garantías. Todos debemos avanzar juntos. Es una condición razonable», decía a su llegada a la Cumbre de líderes de la UE el primer ministro belga, Bart De Wever, que matizaba que ni siquiera en la Segunda Guerra Mundial.
El líder belga ha incidido en que se encuentra a la espera de conocer la base legal de tal decisión. La idea es conceder préstamos a Ucrania, pero que los Estados miembro ofrezcan garantías de forma conjunta para evitar que Bélgica corra con toda la responsabilidad de la decisión. Y Rusia no recuperaría este dinero a menos que acceda a pagar por la reconstrucción de Ucrania.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha indicado que la conversación ha permitido «identificar puntos que deben ser clarificados» y ha avanzado que siempre se respetará la legislación internacional como la normativa europea. La alemana ha enfatizado el mensaje de compromiso con Ucrania en las conclusiones del encuentro tanto en defensa como en seguridad.
La fórmula es que la UE concedería a Ucrania un contrato de deuda hecho a medida, con la ventaja de que se concedería al 0% de interés. El primer ministro belga reclama que el sistema de compensación belga no es el único en la UE que alberga activos rusos, aunque en realidad sí es el que más cuantía aglutina.
En su comparecencia ante la prensa, el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, ha indicado que «si Rusia trajo la guerra a nuestra tierra, ahora debe pagar por la guerra». A su juicio, Moscú «tiene miedo» de que se pueda utilizar la financiación para armar a su país. Y ha indicado que espera que la financiación pueda llegar en 2026. «No sé si es posible, no todo depende de nosotros», ha apuntado.
Uno de los puntos de debate es si esta financiación debe utilizarse para comprar armas a la UE. Los líderes comunitarios abogan por que esta financiación revierta en la industria comunitaria, ya que es la UE la que asume el riesgo. El líder ucraniano ha manifestado la voluntad de utilizar parte de esta financiación para la producción conjunta de armas entre Ucrania y la UE, que pueden utilizar el conocimiento tecnológico adquirido por Kiev durante la contienda, aunque reconoce que hay equipos que solo es posible comprar a Estados Unidos.